El 29 de Junio nos fuimos para casa, en llegar nos llamaron del Memora informando qué el hospital no se hacía cargo de la bebé, había que enterrarla o bien incinerarla lo que ella decidiera ya que fue sola a tramitarlo todo. A mi pareja y a mi nos hubiera gustado poder tramitarlo nosotros y ya que el caso no fue asin… Mi madre decidió incinerarla ya que era lo mejor y en realidad fue lo mejor, porque en esos momentos no trabajábamos ni mi pareja ni yo realmente no podía pagar un nicho como me hubiera gustado. Decidió que el Memora no molestara a ningún familiar y en especial a mi, también puso que no le haríamos misa. Eso lo vi lógico porque no la llegue a conocer solo la sentí en mi barrigita. Realmente se que esta historia no la olvidaré nunca, mi pareja y y creemos que es como una cicatriz en la piel, porque es algo que siempre lo llevaremos con nosotros y jamás se olvidará y pensemos que para tenerla más cerca y más unida a nosotros decidimos hacernos un tatuaje…

Este tatuaje tan importante para nostros,porque es como una golondrina que estuvo una etapa y luego se tubo que ir a otra. Y quisimos tatuarnosla para llevarla siempre junto a nosotros.